Desarrollo Positivo Logo

 
twitter-30facebook-30googleplus-30linkedin-30
info@desarrollopositivo.es
639 12 24 50
 
 
 

mindfulness-nina-soplando

Esta fue la pregunta que me hicieron cuando decidí incluirlo en los contenidos de Desarrollo Positivo. ¿Crees que lo van a entender?, ¿los niños van a ser capaces de tener atención plena?, ¿los padres apoyarán que sus hijos lo practiquen?...

Entre sorprendido y exceptivo por esa batería de preguntas mi respuesta fue clara, e incluso un poco tosca: "no tenéis ni idea de lo que es mindfulness".

Más sosegado, añadí: "yo os lo explico, y vosotros me decís si es o no básico para los niños de hoy en día".

Es cierto que este nuevo término ha entrado en nuestras vidas hace relativamente poco y con una imagen de ser la cura de todos los males. Personalmente, no comparto esa opinión, y entiendo que muchas personas duden de él, como si fuera - y quizás un poco así ha sido - un nuevo ataque del poderoso marketing, sin base ni producto en el que apoyarse.Mindfulness-revista-Time

Pero mindfulness, como yo lo entiendo, y como a mí me lo han transmitido los diferentes profesores y maestros que he tenido, no es más que una forma de vida más atenta, relajada y enfocada. No se trata de cambiar tu vida, ni de encontrarle un sentido espiritual, ni de nada parecido. No es una terapia para arreglar tus males, ni una práctica extraña y oscura. Simplemente se trata de Atención Plena, de vivir la vida con más enfoque y concentración, de darse cuenta de qué pensamientos favorecen y cuáles son una losa, de vivir el presente y no el pasado ni el futuro, de entender y aceptar tus propias reacciones y las de los demás, de reducir ese estrés que nos devora la mente y el cuerpo. En definitiva, de vivir más conectado al presente.

Mindfulness no es exclusiva meditación - ésta sólo es una pequeña parte -, es adoptar un nuevo enfoque en nuestros actos diarios, es prestar atención de forma consciente e intencionada a nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestro cuerpo, nuestros movimientos, nuestro alrededor,... Es calmar la mente, reducir el estrés y crear un hábito hacia una vida más saludable, feliz y creativa.

"Ha sido sin querer", "no me he dado cuenta", "no me he enterado bien"  o "no estaba atento" son frases que los padres oímos a diario, a pesar de repetir una y otra vez que tengan cuidado, que hagan ciertas cosas o que presten más atención a la próxima. Y, precisamente, aquí está la clave, y es a lo que mindfulness ayuda a los pequeños: a prestar atención. Y lo que es más importante en esas edades, a darse cuenta de la necesidad y los beneficios de prestar atención.

En el entorno académico los beneficios también están demostrados: mejora la concentración en el estudio, la atención en clase y la memoria, rebaja los niveles de estrés y mejora la calidad del sueño. Los resultados y las relaciones en el colegio mejoran considerablemente, y con ellos la motivación. En Estados Unidos cada año son más los colegios, tanto públicos como privados, que están integrando la atención plena en sus planes de estudio, observando una mejora global en sus alumnos y un ambiente más calmado en las aulas.

Si a esto le añadimos el conocimiento de uno mismo, la mejora de la autoestima, la empatía con los compañeros y amigos, la toma de decisiones desde el análisis, unas mejores relaciones en casa, e, incluso, el desarrollo de la capacidad cerebral - como numerosos estudios han demostrado - a ver quién me sigue discutiendo si mindfulness es o no para niños.

Y, por último, ¡a ellos les encanta!