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La práctica de la atención consciente alivia el estrés en nuestro día a día. Las urgencias diarias, los problemas de pareja, la presión en el trabajo o el diálogo interno continuo se ven aliviados con su práctica continuada. Pero el estrés no es exclusivo de los adultos.

 

La ciencia ha demostrado que el estrés excesivo en los niños puede conducirles a problemas en el aprendizaje, el comportamiento y la salud en general. Y aunque la mayoría de los niños consiguen lidiar bien con él, otros lo encuentran demasiado complicado. Encontrar maneras saludables de manejar el estrés les puede ayudar a gestionarlo en momentos difíciles.

Mindfulness permite a los niños manejar el estrés creando una pausa entre el estímulo y la reacción. Esto les da la oportunidad de elegir responder cuidadosamente en lugar de reaccionar impulsivamente. La atención plena promueve el bienestar. Los niños se vuelven más felices y más amables. Entran en contacto con sus emociones y aprenden a regularlas

La herramienta más simple que tenemos para la atención plena es observar nuestra respiración. Para empezar, no cambie su patrón de respiración. En primer lugar, céntrese en sentir el aire fresco cuando inhala y el aire caliente cuando exhala. Luego, cuente sus respiraciones: inhalar, exhalar, uno; inhalar, exhalar, dos, y así sucesivamente hasta diez. Si su mente divaga, dese cuenta de lo que estaba pensando y vuelva a contar sus respiraciones.

La atención plena en los colegios

Los niños se enfrentan con el estrés en muchas áreas. Una de estas es la preocupación por las notas, por su rendimiento académico. Pero existen muchos otros factores en el colegio, como la necesidad de ser aceptado por profesores y compañeros, las capacidades físicas y mentales o las comparaciones con las familias de otros niños.mindfulness-meditacion-libros

La atención plena ayuda a los niños a ser más amable con ellos mismos y con los demás. También les ayuda a mejorar la atención, el enfoque y la memoria; todos ellos factores básicos para el aprendizaje.

Mindfulness se trata de enfoque, de empezar de forma simple a centrarse en sus actividades diarias. Por ejemplo, tomar tres respiraciones conscientemente para ayudar a aliviar la ansiedad antes de hacer las tareas, exámenes o participar en sus competiciones deportivas.

Un ejercicio que se puede realizar con los niños en el colegio será sentar a un grupo en sus sillas. Se les pedirá que se concentren en su respiración mientras sus compañeros andan a su alrededor y tratan de distraerlos. El trabajo de los niños será tratar de mantenerse concentrados a pesar de todo ese ruido hay a su alrededor.

Mindfulness en familia

Los niños aprenden lo que ven, por lo que ser padres mindfulness acercará a los hijos el hábito de la atención plena.

La clave será compartir el hábito en las interacciones familiares. Algunas maneras de cómo puede hacerlo:

  • Por la mañana, justo antes de salir para el colegio tomen juntos cinco respiraciones conscientes.
  • También pueden tomar juntos cinco respiraciones conscientes antes de comer o cenar, o tratar de comenzar la comida con atención plena.
  • Ir a dar un paseo con su hijo y prestar atención a lo que haya a su alrededor. Pueden acordar previamente atender a lo que ven, a lo que oyen, huelen o tocan.
  • Antes de dormir, comparta algo que haya sucedido en el día de lo que esté agradecido, algo que le hizo feliz. Haga que su hijo haga lo mismo. Pueden terminar con unas respiraciones conscientes.

Ejercicios de Mindfulness para los más pequeños

Desde una edad temprana es posible introducirles a mindfulness. Los niños de todas las edades pueden beneficiarse de las distintas formas de entrenamiento que hay. Los más pequeños tienden a responder más a las actividades físicas en lugar de practicar la meditación. He aquí algunos ejercicios recomendables para los niños pequeños:

  • Escucha: dígale a su hijo que va a sonar una campana. Pídales que escuchen con atención el sonido de la campana y levanten la mano cuando ya no pueden oír.
  • Respiración: haga que su hijo se acueste en una estera en el suelo, o en su cama, y póngale su peluche favorito en su vientre. Pídale que meza al animal de peluche para dormirlo con el movimiento de su vientre a medida que inhala y exhala. Esta es la forma en que comenzará a prestar atención a su respiración.
  • Comida: en esta época jugar con la comida es bueno. Déle a su niño una pieza de fruta y pídale que finja que es de otro planeta y que nunca ha visto esa fruta antes. Pídale que describa su experiencia usando los cinco sentidos. ¿A qué se parece?, ¿a qué huele?, ¿qué tacto tiene?, ¿cómo sabe?, ¿tiene algún sonido?